¿Por qué "Desde meus olhos"?

Muchas veces lo que los ojos ven no es un retrato fiel de lo que están mirando...Y a pesar de tener delante el mismo objeto tampoco es lo mismo lo que veo yo que lo que ves tú... Con el título del blog, "Desde meus olhos", sólo quiero decir que por aquí saldrán descripciones, que no van a ser más que lo que mis ojos ven...y por ello, totalmente sujetas a críticas, a diferentes visiones e interpretaciones...Ahí es dónde está la riqueza, en enseñarle a tus ojos que muchas veces lo que ven no es lo que existe, o sencillamente, que si cambian el cristal con que lo miran, lo verán distinto.

martes, 29 de mayo de 2007

FLORITA

Es más que una imagen. Es más que un recuerdo. Es una historia y una forma de vida. Os presento a mi gran acompañante, es Florita.
Flora nació en Mozambique. Nació en uno de los muchos lugares del mundo donde antes de ver la luz uno ya está condenado a aceptar lo que el destino quiera depararle, sin posibilidad de lucha, sin puertas abiertas...Su única lucha iba a ser consigo misma y contra el tiempo que su cuerpecito decidiera vivir con una calidad de vida, si más no, digna.
Flora tiene un cuerpecito grande con una cabeza pequeña. Tiene microcefalia congénita. A expensas de permitir que su hermana gemela gestara correctamente en el vientre materno, su cráneo no tuvo posibilidad de crecer. Se produjo su osificación cuando aún no había alcanzado el tamaño necesario y con ello un desarrollo defectuoso del cerebro. Sus consecuencias, nada despreciables, van a verse reflejadas en su evolución motora y sensitiva, en su interrelación con el medio, en sus movimientos y actitudes, en su comportamiento neurológico, a la vez que en múltiples lesiones asociadas.
Seguramente en otro lugar Flora tendría otra calidad de vida, igual hubiera podido someterse a alguna cirugía o tratamiento, o incluso más, probablemente no hubiera llegado a nacer así, podría haberse detectado prenatalmente y haber puesto solución. Dejo a parte ese debate, porque hoy en día las cosas aún están así, y yo no lo voy a solucionar con cuatro palabras reivindicativas que deje aquí escritas...
La mejor manera de definir a Flora, es diciendo con todo mi cariño y respeto, que su comportamiento es como el de un "gorilita". Es asustadiza, y con unos instintos e impulsos muy primitivos. El primer día que la visité, al ver un rostro desconocido se escondía detrás de la pierna de una de las hermanas del convento que la alimentan y le dan cariño. Cuando conseguí acercarme a ella sin que huyera, se quedó quieta, pero escondida tras su brazo derecho levantado y flexionado, que le tapaba la cara, eso le daba seguridad. Lo primero que se me vino a la mente en esos momentos fue la imagen de un gorilita bebé asustado, como había visto otras veces en algún que otro reportaje televisivo.
No hizo falta más que unas horas para que ella no me percibiera como un peligro y permitiera un mayor acercamiento. Caminaba con las piernas abiertas y flexionadas, con los pies encarados para fuera, aumentando su base de sustentación y me cogía de un dedo de la mano para sentirse segura. No hablaba, solo hacía ruidos, pero parecía entenderme, o eso quería creer yo. Se dejaba vencer por la crueldad de los demás niños, pero en esos momentos me buscaba. Me hacía sentir bien que me buscara, y sentirme protectora de su debilidad. Cuando se subía a mis brazos, parecía que trepara un árbol, y se sujetaba rodeando mi cintura con sus piernas. Me ganó. Sólo por existir se ganó mi cariño, mis atenciones y aún ahora y desde aquí, sigue llevándose mi recuerdo.
La sonrisa que muestro en la foto es real. Esta niña con sus comportamiento, con sus diferencias, con su manera de mirar, con sus reacciones, con sus limitaciones, con su pequeña cabecita...me dio tal cantidad de cariño que creo que incluso ni yo misma fui capaz de devolverle tanto.
La palabra que le dedico es AGRADECIMIENTO.

lunes, 28 de mayo de 2007

AHORA...




¿Por qué me fui a dormir anoche deseando que amaneciera hoy para sentarme en el ordenador y escribir en el blog? Si me olvido que alguien puede estar leyendo esto, y consigo ser sincera, creo que la respuesta es...xxx. Pero...¿por qué?No me gusta que me ayuden, me hace creer que soy débil, me hace creer que no puedo con lo que creo que puedo...Pero entonces, ¿por qué no me puedo ayudar yo?
No me siento bien. Debería sentirme bien. Tengo gran parte de lo que muchos dicen que podrían desear. Una buena familia, unos muy buenos amigos, unos buenos estudios... Tengo una carrera universitaria...¿y eso que es?¿Por qué cuando la gente te escucha decir que eres médico ya te tacha de: FELIZ, INTELIGENTE, CON SUERTE...?¿Por qué se creen que el ser médico ya te da la sabiduría completa?¿Qué pasa, que te gradúas y te dan la capacidad de conocerte a ti mismo y ser feliz?Entonces socialmente soy lo que se llama un "buen partido". Pues yo no me siento así. Ser médico no es más que una etiqueta. Hoy no me siento bien conmigo. Últimamente no me siento bien conmigo.

Tengo 25 años. Una buena familia y unos amigos aún mejor, que me lo dan todo. Acabé mi carrera con muy buena calificación en junio del año pasado, estudiando mientras trabajaba porque a pesar de vivir en casa yo quería ser independiente, quería que todo lo que tuviera fuera por mi propio esfuerzo. Al acabar la carrera viajé 2 meses a Mozambique, donde me sentí yo misma, dónde me sentí intensamente bien conmigo misma, me sentí grande. Fui a explorar dentro de mí todo aquello que podía regalar a los demás, todo aquello bueno que sabía que había en mí pero que no veía...(¿un poco egoísta quizás?). Al volver, sin mucho esfuerzo encontré un buen trabajo que aún conservo ahora mismo, y que si quisiera tendría para siempre...ya tendría mi vida hecha. Y en cambio, no lo quiero. Y en cambio, no me siento bien. En todo el tiempo de carrera tuve pareja. Me decidí, cambié el rumbo. No sé si demasiado tarde. Lo único que sé seguro es que no fue demasiado pronto. Siento extremadamente cerca a otra persona, que a su vez vuela muy alto...Y a veces siento que mis alas no pueden tanto.

Estoy sentada en el ordenador del trabajo, escribiendo, mientras me esperan informes por completar, acabar, firmar y enviar...No son mi prioridad...pero...¿como puede ser?¡Es mi trabajo!. Pues no, no es mi prioridad.

Trabajo en una mutua de accidentes de trabajo y prevención de riesgos laborales. No es mi sueño, nunca lo ha sido. En cambio, he llegado aquí. A veces pienso que por no haberme atrevido a ser totalmente sincera conmigo misma. Al volver de mozambique pensé que no quería hacer igual que el resto de mis compañeros y ponerme a estudiar 10 horas al día para prepararme el examen MIR y empezar una especialidad. Pienso que quizás no me sentía preparada para ello...desconozco el motivo. Lo que escogí es hacerlo todo a la vez, como suelo hacer siempre, pensando que puedo con todo...como si no supiera ya de sobras que eso no me lleva nunca a bueno puerto!!!!Escogí ponerme a trabajar y a estudiar el MIR a la vez, ilusa de mí. Creo que alguna de mis neuronas parecía tener la tonta esperanza que haciéndolo así llegaría el día del examen y aún conseguiría sacar una buena nota para escoger la plaza deseada. No sé porqué me dio miedo hacer lo que realmente tenía que hacer y lo que es peor, lo que realmente quería hacer. Quería, deseaba y necesitaba conseguir empezar mi especialidad lo antes posible, necesitaba esa satisfacción, pero en cambio no me sentía con ganas o capacidad...de hacer el duro esfuerzo que me llevaría a conseguirlo...y me conformé con unas medias tintas, me conformé con lo más parecido a empezar mi especialidad: "empezar un trabajo en el que pareces médico". Sí, me conformé, pero no puedo decir que me sienta bien con ello. No estoy acostumbrada a fallar, ¡qué triste!, pero es real, no sé si por capacidad o por cabezonería y tesón, pero las cosas que me he propuesto por el momento, me han ido saliendo relativamente bien. No estaba acostumbrada a fallar. Y en cambio, ver que no iba a conseguir empezar la especialidad, fuera cual fuera el motivo que hubiera llevado a ello, me hacía sentir que había fallado, y aún tengo que aprender a aceptar mis fallos y sacarles provecho. Estoy en ello.

Ahora, cambio de rumbo directo. Ahora pretendo coger el "toro por los cuernos", coger la directa e ir a por todas en vez de coger caminos alternativos que no paran de dar vueltas y vueltas...En unas 3 semanas dejo mi actual trabajo. Me voy a vivir a Oviedo, me voy a estudiar como una desesperada para presentarme al examen MIR del año que viene. Quiero sacar buena plaza. Y además, quiero sentir la satisfacción de estar trabajando duro por ello. Quiero aprender a aceptar que me equivoco, y mucho. Pero no quiero sentir nunca más que me estoy equivocando si conozco el camino correcto, porque entonces eso no es equivocarse, eso es aceptar que te vas a equivocar.

Quiero seguir mi sueño profesional y darlo todo por ello...

Pero...¿y la vida personal?Eterno dilema. Yo soy de las personas que apuestan por la vida personal. Necesito esa riqueza!Necesito mis amigos, mi familia, mi pareja...necesito sus atenciones! Durante mucho tiempo he creído ser capaz de anteponer mi vida personal, mi pareja, mi familia...ante mi carrera y ante yo misma. Ahora, dudo hasta de eso...No me siento capaz de definir hasta que precio estoy dispuesta a pagar por satisfacer cada una de las dos partes, la personal y la profesional.

Empezaba diciendo que no me sentía bien. Me siento segura de tomar el camino correcto, y aún más, me siento satisfecha de sacar la valentía para no engañarme (todo hay que decirlo...me han dado más de un empujoncito para espavilar...eso siempre viene bien!porque no hay más ciego que el que no quiere ver!!!). Pero a pesar de eso me siento descolocada, incomoda, como si estuviera entre dos aguas, ni aquí ni allí..., me siento como si fuera una serie de piezas que aún no están encajadas, no siento ser una unidad conmigo misma...Siento incertidumbre, y a mí la incertidumbre me angustia. Pero a su vez, me falta serenidad para saber combatirla. Lo que yo digo...demasiado camino que recorrer todavía.

domingo, 27 de mayo de 2007

Cómo uno va abriendo los ojos...



Me sorprende que después de 7 años al lado de DonuTTz, precisamente ahora tenga la curiosidad de leer su blog, tenga la curiosidad de saber que comentarios le han hecho los lectores, tenga la curiosidad de ver cómo escribe su historia...

No he necesitado leerlo nunca, porque he tenido la gran "suerte" de vivir su historia a su lado. Digo suerte, porqué ver como él se ha aceptado, ver la evolución que ha hecho, ver quién era y en quién se ha convertido, ver el camino que ha recorrido y cómo lo ha hecho, ha sido una gran suerte. Ha sido un regalo que me dejara ver como ha ido caminando, ver como cada vez se ataba más fuertes los cordones de las zapatillas para no tropezar, y como poco a poco empezaba a caminar más deprisa ya sin miedo a caerse...Hasta llegar a hoy, que seguro aún le queda mucho camino por delante, pero como amiga me siento muy orgullosa, porque sé que cada vez lleva unas zapatillas más buenas con las que cada vez es más difícil hacerse daño.

Hoy he empezado a leer su blog, y mi nombre sale en alguna de sus entradas, e inevitablemente eso me ha hecho pensar. Me ha hecho pensar que los años han pasado, y que yo tampoco soy la misma que en su momento estaba sentada a su lado escuchándole decir: R., soy bisexual. No soy la misma, pero lo que tengo claro es que si la situación se volviera a repetir, volvería a reaccionar igual. Supongo que eso es buena señal, eso es muestra de que la esencia es la misma. Es importante.

La verdad es que su historia creo que fue uno de los hechos que marcaron el inicio de mi cambio. Creo que ver a mi mejor amigo llorar mientras me decía que era bisexual, fue uno de los mayores choques con la realidad que he podido tener. La verdad es que no fue una sorpresa, porque yo creo recordar que le dije: ya lo imaginaba. Pero a pesar de haberlo pensado con frecuencia, nunca dí el paso a saber que llegaría el día que él también se diera cuenta y lo reconociera. ¿Vaya manera de subestimarle,no? Realmente no es subestimarle, sino darme cuenta que yo en esos entonces (20 años) todavía seguía envuelta en alguna especie de sabanita rosa que me pintaba el mundo de ese color...en el cuál todo estaba bien, todo el mundo estaba bien, nadie se daba cuenta de nada, como si me hubiera negado a ver que estaba creciendo y a la vez, la gente que me rodeaba también...Y con ello era momento de empezar a pensar, empezar a analizarse, empezar a quejarse de lo que no está bien, empezar a trabajar para mejorarlo, empezar a enfrentarse a lo que haga falta para ir detrás de la felicidad de uno...En definitiva, dejar de envolverme con esa sábana rosa. Él y su historia, sin él saberlo, fueron los primeros que me hicieron ver que esa sábana rosa ya no tenía nada que ver con quién yo era y con quien me estaba convirtiendo..o mejor dicho, con quien empezaba a ver que quería llegar a convertirme.

Ya digo, en los cuentos que leía de pequeña todos eran felices y comían perdices, nadie sufría, todo el mundo estaba felizmente casado, todos muy guapos con ellas todas muy bellas...y no recuerdo ningún cuento que dijera que el príncipe se casara con otro príncipe. En cambio yo, sin haberlo pedido, me encuentro a mi lado a un príncipe llorando, sufriendo...¡¡¡Eso a mí no me lo habían leído nunca para irme a dormir!!!! Vaya choque con la realidad .

De todas formas creo que supe abrir los ojos con bastante velocidad, reaccioné bien, muy bien. Supongo que dentro de mí hacía tiempo que había ido abandonando la sabanita rosa y no me había dado cuenta...o quizás no había querido verlo porque eso era aceptar que estaba cambiando y me estaba convirtiendo en "mayor".

En todo este tiempo posterior, mis historias con homosexuales han sido múltiples y variopintas...la verdad es que esto daría para varias entradas más. En mi grupo de amigos los homosexuales son el grupo mayoritario!!!jejeje...Me siento orgullosa de ellos, de ver cómo han ido caminando hacia el éxito...Y ante todo, me siento orgullosa de Enric, que fue quien nos abrió a todos la puerta para que viéramos que fuera de la habitación hay más luz y variedad. Espero que los que todavía no han querido aceptar que existe una luz más intensa al traspasar la puerta...no tarden mucho en quererlo comprobar. No me gustaría que se quedaran ciegos antes de poderla ver.

Haciendo una crítica espero que constructiva hacia mí misma, puedo decir que desde entonces mi cambio ha sido progresivo, incluso veloz, y que estoy orgullosa de él. Estoy contenta de pensar como pienso, he hacer lo que hago, de ser quien soy, de haber dejado que mis amigos hayan influido en hacerme evolucionar y ampliar horizontes...Pero me queda todavía mucho por hacer, por cambiar, por aprender...Supongo que si pienso esto es porque todavía no me siento 100% satisfecha de mi misma...¿Será que me quedará alguna pequeña parte de mi cuerpo envuelta con sábana rosa? Este camino todavía está por hacer, pero hay algo con lo que no me siento cómoda, y es la sensación de "prisa" que tengo por recorrer este camino...

Una y mil veces me digo que si corro me voy a perder la satisfacción de disfrutar de las pequeñas cosas que van apareciendo en el camino, si solamente me pongo una meta y pretendo llegar a ella sí o sí, no voy ni a ver que a los lados de los caminos por los que corro hay gente con historias y riquezas que voy dejando atrás y que no voy aprovechando...

Me han repetido también hasta la saciedad, que no se puede correr si antes no se ha caminado.

Me inquieta saber que me cuesta luchar contra mi prisa, cuando paralelamente uno de mis objetivos personales es sentirme SERENA. ¿Muy incompatible,verdad? Alguien me definió una vez que sentirse sereno, es estar intensamente implicado con un futuro, sin sentir la sensación de urgencia para el cambio. Tengo mis días, en los que me siento así de tranquila, en que camino día a día, sabiendo que hay un futuro muy definido que me está esperando, pero sin tener urgencia por llegar a él, queriendo aprender de todo aquello que el tiempo que falta me quiera ofrecer. Pero hay otros días, que la impaciencia me supera...y son muchas también las veces que me llevan a cometer errores, a precipitarme e incluso a poner en peligro partes de mi vida que son las que más quiero.

¿Cómo se frena?
Buff...

P.D. Me da la sensación que en esta entrada he escrito de todo y de nada a la vez...Al menos he dejado que vayan saliendo las palabras, que ya es más de lo que esperaba. No creí que fuera capaz de escribir aquí nada sobre mí...y menos aún apretar al botón de publicar entrada.

sábado, 26 de mayo de 2007

Inicios

No sé que es lo que se escribe en estos blogs, ni sé si a nadie le interesará lo que se me pueda ocurrir escribr...Aún más, ni siquiera sé si escribir en él me va a producir el bienestar suficiente para aprender a ser constante con él...

Supongo que es cuestión de probarlo, por eso lo he creado.

Me gusta hablar de mí, me gusta comentar con mi gente lo que me sucede, lo que vivo, el porqué lo vivo y el porqué pienso así...Y en cambio, me cuesta entender porqué escribirlo en un blog se me hace tan dificil. ¿Extraño?

Supongo que dejarlo por escrito, es darle eternidad...y eso puede dar miedo.