AHORA...

¿Por qué me fui a dormir anoche deseando que amaneciera hoy para sentarme en el ordenador y escribir en el blog? Si me olvido que alguien puede estar leyendo esto, y consigo ser sincera, creo que la respuesta es...xxx. Pero...¿por qué?No me gusta que me ayuden, me hace creer que soy débil, me hace creer que no puedo con lo que creo que puedo...Pero entonces, ¿por qué no me puedo ayudar yo?
No me siento bien. Debería sentirme bien. Tengo gran parte de lo que muchos dicen que podrían desear. Una buena familia, unos muy buenos amigos, unos buenos estudios... Tengo una carrera universitaria...¿y eso que es?¿Por qué cuando la gente te escucha decir que eres médico ya te tacha de: FELIZ, INTELIGENTE, CON SUERTE...?¿Por qué se creen que el ser médico ya te da la sabiduría completa?¿Qué pasa, que te gradúas y te dan la capacidad de conocerte a ti mismo y ser feliz?Entonces socialmente soy lo que se llama un "buen partido". Pues yo no me siento así. Ser médico no es más que una etiqueta. Hoy no me siento bien conmigo. Últimamente no me siento bien conmigo.
Tengo 25 años. Una buena familia y unos amigos aún mejor, que me lo dan todo. Acabé mi carrera con muy buena calificación en junio del año pasado, estudiando mientras trabajaba porque a pesar de vivir en casa yo quería ser independiente, quería que todo lo que tuviera fuera por mi propio esfuerzo. Al acabar la carrera viajé 2 meses a Mozambique, donde me sentí yo misma, dónde me sentí intensamente bien conmigo misma, me sentí grande. Fui a explorar dentro de mí todo aquello que podía regalar a los demás, todo aquello bueno que sabía que había en mí pero que no veía...(¿un poco egoísta quizás?). Al volver, sin mucho esfuerzo encontré un buen trabajo que aún conservo ahora mismo, y que si quisiera tendría para siempre...ya tendría mi vida hecha. Y en cambio, no lo quiero. Y en cambio, no me siento bien. En todo el tiempo de carrera tuve pareja. Me decidí, cambié el rumbo. No sé si demasiado tarde. Lo único que sé seguro es que no fue demasiado pronto. Siento extremadamente cerca a otra persona, que a su vez vuela muy alto...Y a veces siento que mis alas no pueden tanto.
Estoy sentada en el ordenador del trabajo, escribiendo, mientras me esperan informes por completar, acabar, firmar y enviar...No son mi prioridad...pero...¿como puede ser?¡Es mi trabajo!. Pues no, no es mi prioridad.
Trabajo en una mutua de accidentes de trabajo y prevención de riesgos laborales. No es mi sueño, nunca lo ha sido. En cambio, he llegado aquí. A veces pienso que por no haberme atrevido a ser totalmente sincera conmigo misma. Al volver de mozambique pensé que no quería hacer igual que el resto de mis compañeros y ponerme a estudiar 10 horas al día para prepararme el examen MIR y empezar una especialidad. Pienso que quizás no me sentía preparada para ello...desconozco el motivo. Lo que escogí es hacerlo todo a la vez, como suelo hacer siempre, pensando que puedo con todo...como si no supiera ya de sobras que eso no me lleva nunca a bueno puerto!!!!Escogí ponerme a trabajar y a estudiar el MIR a la vez
, ilusa de mí. Creo que alguna de mis neuronas parecía tener la tonta esperanza que haciéndolo así llegaría el día del examen y aún conseguiría sacar una buena nota para escoger la plaza deseada. No sé porqué me dio miedo hacer lo que realmente tenía que hacer y lo que es peor, lo que realmente quería hacer. Quería, deseaba y necesitaba conseguir empezar mi especialidad lo antes posible, necesitaba esa satisfacción, pero en cambio no me sentía con ganas o capacidad...de hacer el duro esfuerzo que me llevaría a conseguirlo...y me conformé con unas medias tintas, me conformé con lo más parecido a empezar mi especialidad: "empezar un trabajo en el que pareces médico". Sí, me conformé, pero no puedo decir que me sienta bien con ello. No estoy acostumbrada a fallar, ¡qué triste!, pero es real, no sé si por capacidad o por cabezonería y tesón, pero las cosas que me he propuesto por el momento, me han ido saliendo relativamente bien. No estaba acostumbrada a fallar. Y en cambio, ver que no iba a conseguir empezar la especialidad, fuera cual fuera el motivo que hubiera llevado a ello, me hacía sentir que había fallado, y aún tengo que aprender a aceptar mis fallos y sacarles provecho. Estoy en ello.
, ilusa de mí. Creo que alguna de mis neuronas parecía tener la tonta esperanza que haciéndolo así llegaría el día del examen y aún conseguiría sacar una buena nota para escoger la plaza deseada. No sé porqué me dio miedo hacer lo que realmente tenía que hacer y lo que es peor, lo que realmente quería hacer. Quería, deseaba y necesitaba conseguir empezar mi especialidad lo antes posible, necesitaba esa satisfacción, pero en cambio no me sentía con ganas o capacidad...de hacer el duro esfuerzo que me llevaría a conseguirlo...y me conformé con unas medias tintas, me conformé con lo más parecido a empezar mi especialidad: "empezar un trabajo en el que pareces médico". Sí, me conformé, pero no puedo decir que me sienta bien con ello. No estoy acostumbrada a fallar, ¡qué triste!, pero es real, no sé si por capacidad o por cabezonería y tesón, pero las cosas que me he propuesto por el momento, me han ido saliendo relativamente bien. No estaba acostumbrada a fallar. Y en cambio, ver que no iba a conseguir empezar la especialidad, fuera cual fuera el motivo que hubiera llevado a ello, me hacía sentir que había fallado, y aún tengo que aprender a aceptar mis fallos y sacarles provecho. Estoy en ello.Ahora, cambio de rumbo directo. Ahora pretendo coger el "toro por los cuernos", coger la directa e ir a por todas en vez de coger caminos alternativos que no paran de dar vueltas y vueltas...En unas 3 semanas dejo mi actual trabajo. Me voy a vivir a Oviedo, me voy a estudiar como una desesperada para presentarme al examen MIR del año que viene. Quiero sacar buena plaza. Y además, quiero sentir la satisfacción de estar trabajando duro por ello. Quiero aprender a aceptar que me equivoco, y mucho. Pero no quiero sentir nunca más que me estoy equivocando si conozco el camino correcto, porque entonces eso no es equivocarse, eso es aceptar que te vas a equivocar.
Quiero seguir mi sueño profesional y darlo todo por ello...
Pero...¿y la vida personal?Eterno dilema. Yo soy de las personas que apuestan por la vida personal. Necesito esa riqueza!Necesito mis amigos, mi familia, mi pareja...necesito sus atenciones! Durante mucho tiempo he creído ser capaz de anteponer mi vida personal, mi pareja, mi familia...ante mi carrera y ante yo misma. Ahora, dudo hasta de eso...No me siento capaz de definir hasta que precio estoy dispuesta a pagar por satisfacer cada una de las dos partes, la personal y la profesional.
Empezaba diciendo que no me sentía bien. Me siento segura de tomar el camino correcto, y aún más, me siento satisfecha de sacar la valentía para no engañarme (todo hay que decirlo...me han dado más de un empujoncito para espavilar...eso siempre viene bien!porque no hay más ciego que el que no quiere ver!!!). Pero a pesar de eso me siento descolocada, incomoda, como si estuviera entre dos aguas, ni aquí ni allí..., me siento como si fuera una serie de piezas que aún no están encajadas, no siento ser una unidad conmigo misma...Siento incertidumbre, y a mí la incertidumbre me angustia. Pero a su vez, me falta serenidad para saber combatirla. Lo que yo digo...demasiado camino que recorrer todavía.

2 comentarios:
Me sorprende que, con la facilidad de expresión que tienes verbalmente, seas capaz de expresar más cosas por el texto... aunque eso sí, tienen más valor en boca :)
Queda claro que estás (estamos) influenciados por una educación materialista que considera ser mejor cuantos más logros tengas en tu bolsillo... independientemente de tu vida social. Pero por desgracia, lo que te aportará felicidad no está en lo material... sino lo sentimental, lo personal.
Estamos aprendiendo a valorarlo... y algún día te girarás y dirás: "Oh... ahora que miro atrás, me doy cuenta que lo aprendí y lo apliqué". Estoy convencido.
Un beso amor :)
A ver, churri... lo de fallar y no fallar... yo lo viví en mis propias carnes hasta el día en que tuve que escoger plaza... Yo quería mi plaza de trauma, no importaba dónde, era lo único que deseaba desde quinto de carrera, y fue un palo enorme salir del examen y saber de buena tinta que no iba a llegar. No es que me hiciera a la idea, pero siempre tuve un pelo de esperanza, y el viernes antes de plantarme en Madrid vi como no quedaba ni una sola... Lloré tanto...
Y ahora, aunque ha pasado una semana, estoy super feliz con mi plaza de Reha... puede que en dos meses diga que es la equiocación más grande de mi vida. Pero también podría haber ocurrido que en Trauma no hubiera estado tan bien como imaginaba... who knows?
A veces necesitamos 'estos fallos' para pensar en lo que queremos y en cómo lo queremos... nadie nos dijo que sería fácil... Lo único que hay que hacer es seguir al corazoncito y hacerlo lo mejor posible sintiéndose bien consigo mismo, no por los demás...
Publicar un comentario