Mi cuento...
Érase una vez...es una manera de decir pasado. Es una manera de empezar a narrar algo que ya sucedió...Pero...lo que ya ocurrió fue su inicio,no?...¿Cuando algo se convierte en cuento y se explica empezando con un "Érase una vez...", nunca cae en olvido, verdad?Los cuentos existen para explicarles a los pequeños y para recordarles a los no tan pequeños que la "felicidad" no es sólo una palabra con una definición preciosa...sino que es una realidad. Todos y cada uno de nosotros hemos empezado nuestro propio cuento...Espero que las letras que vivan en el interior de las siguientes hojas puedan tener un significado tan intenso como el de los cuentos que nos contaba mamá. En el cuento de cada uno habrá diferentes letras construyendo diferentes frases, pero la meta común es, que lo que ponga sea para sus respectivos dueños tan valioso que merezca la pena ser explicado empezado con un "Érase una vez..."
Admiro a los que escriben con tinta de oro, a los que pueden escribir firmemente y con seguridad su contenido, a los que saben qué escribir dentro. Admiro a los que se atreven a hacerlo. Admiro a los que han sabido buscar las mejores palabras y construir las frases más coherentes. Admiro a lo que han sabido buscar y recorrer con dignidad un camino de piedras hasta encontrar la tinta con la que escribir su c
ontenido.
¿Los cuentos tienen final?¿O tienen capítulos?¿Todos los capítulos tienen continuidad?...¿o bien la tinta se llega a acabar y hay que comprar un bolígrafo nuevo?
Quiero creer que no tienen fin..La HISTORIA no es más que el acúmulo de muchos capítulos que ya se han escrito y que van a seguir escribiéndose. ¿Porqué nuestra vida tendría que ser diferente? Somos lo que somos porque nuestra historia nos ha hecho así. No renunciemos a ella ni le cortemos la libertad. ¡¡¡No cerréis el libro!!!Y mantened el plumero con la tinta de oro bien cerca.

5 comentarios:
Las historias son infinitas, interminables... porque cuando un capítulo acaba, o un cuento se cierra aparece otra historia que suele ser contada en "otro momento".
No dejes de escribir tu historia, con ilusión, paciencia, ganas, con desengaños que te ayuden a madurar y hacerte más fuerte ante la realidad que nos rodea, con la curiosidad de un niño pequeño... porque todo eso hará que releer tu cuento sea enriquecedor en todos los aspectos.
No te rindas, adelante, paso a paso verás que la "vida" es eso: cada día, cada paso.
Te prometo que cuando vuelvas por Navidad, nos vemos.
Un beso enorme, Jessica
Los cuentos son para niños, almenos esos finales felices tant rebuscados que todo lo arreglan: caperucita no salió de la barriga del lobo o almenos no debio salir muy bien despues de unas horas de digestion; las ovejitas enseñaron un gran leccion a su hermana al abrirle la puerta al lobo, caperucita necesito mas que un beso para curarse de su envenenamiento y tardó semanas en salir de la UCI, la bella durmiente no se curó de su narcolepsia :p y casi la atropella un autobus...y asi miles.
si que es verdad que de cada cuento, de cada pequeña historia, siempre se puede aprender algo, aunque solo sea para no volver a escribir ese capítulo o intentar escribirlo de otra manera. Y que tambien hay finales felices pero estos cuesta un pelín mas de escribirlos.
No hay que olvidar los capítulos pasados pero tampoco conviene quedar-se mucho tiempo en ellos, el erase una vez estuvo muy bien hasta que fué.
petonets wapa
Precisamente por todo eso que tú misma dices... yo, TE ADMIRO y TE QUIERO con locura :)
Un beso amor :)
P.D: y no, no es que el bolígrafo se acabe... simplemente es que nunca para, sólo es cuestión de decidir si el bolígrafo lo quieres manejar tú para escribir tu historia... o deseas dejarlo en manos del viento, quien escribirá lo que le parezca más conveniente en cada momento de su lunático tiempo...
Los cuentos son para todos. Me encantó tu post y, en especial, "Érase una vez..." (Una delicia).
Gracias.
Você fez algumas observações bom lá. Eu fiz uma pesquisa sobre o assunto e encontrada principalmente as pessoas com o consentimento do seu blog.
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