Alguien escribió esto sobre mí...
A la edad de diez años, mi hermana tuvo que aprender a compartir su tiempo, su vida y sus cosas con un nuevo miembro de la familia. Desde ese día y hasta hoy, no solo a compartido su vida, sino que me lo ha dado todo y se ha entregado totalmente a mi, porque si existe algún adjetivo para calificarla, ese es, entregada. Entregada en todo, en los estudios, en el trabajo, con sus amigos, con su pareja o con su familia. Por esa razón, y con solo 25 años, ha conseguido mucho sin esperar ayuda de nadie, y estoy segura que conseguirá infinidades de cosas más, todo lo que se le ponga por delante.
A la gente que la conoce desde no hace mucho tiempo, le parecerá casi imposible que digan que es, o ha sido una chica tímida, pues ahora es totalmente lo contrario, es una persona extrovertida y siempre es capaz de sacarle una sonrisa y alegrarles el día a esas personas que lo necesiten. Es muy exigente, inconformista e impulsiva, siempre necesita hacer las cosas nada más las acaba de pensar, aun así, no le han ido mal las cosas...
Actualmente vive en Oviedo, después de haber acabado ya la carrera de medicina, hasta hace unos días se ha estado preparando para hacer el examen MIR, y dentro de unos meses volverá a trasladarse para empezar la residencia en un lugar diferente y con la especialidad médica que ella elija.
En cuanto al físico, es bastante normal. Se podría decir que es bajita, pero nada que no se pueda arreglar con unos buenos tacones, como dice ella siempre. Es delgada, aunque como la mayoría de mujeres, siempre se esta quejando respecto a su peso. Su pelo es oscuro tirando a negro, y siempre lo ha tenido bastante largo y liso. Respecto a las facciones de su rostro, no hay nada que destacar en exceso, su cara es más bien estrecha, tiene una sonrisa amplia y unos ojos vivos que se esconden detrás de unas gafas.
A la hora de vestir, mi hermana es como en la vida, se deja llevar por la situación en la que se encuentre, poniéndole siempre un poco de su personalidad. Muchas veces, el que se ponga tacones o no, un bolso u otro, depende del estado de ánimo con el que se encuentre. Debe cambiar mucho de humor, pues en su armario ya no cabe más ropa.

1 comentario:
dile a ese alguien, que tambien me ha sacado una sonrisa, la ultima frase es demoledora
no se enfadará si sabe ke vas publicando estos escritos suyos por ahí?????
que suerte de hermana,los míos son unos cabronazos y siempre no estamos chinchando, aunque luego nos reimos un montón y no sabría que hacer sin mi dosis diaria de insultos
besos wapa
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